Comisión Fomento, Comisión de Apoyo y padres vienen trabajando en esta campaña con la anuencia de la dirección del propio centro y de la Inspección Departamental de Primaria.
La escuela grande, como cariñosamente llaman a la Escuela Nº 104 Leticia Volpe los santalucenses, necesita de todos, su hermosa y patrimonial estructura refleja costumbres e idiosincrasias de otros tiempos, su muro que rodea este local escolar, si bien delimita el centro de la vía pública, no brinda la necesaria seguridad.
Silvia Bustamante, integrante de la comisión de padres de la Escuela 104, manifestó a El Pueblo que no se cuenta con el poder adquisitivo para construir un cerco perimetral con rejas, que tiene casi 200 metros, van en tramos de 3 metros y algunos más, según la cuadra. Se decidió en común acuerdo entre la comisión y padres, lanzar la campaña “Una varilla por la 104”. Esta campaña consiste en que done quien pueda una varilla de 12 milímetros, una varilla perforada o electrodos. Además, ya se decidió realizar una campaña de socios colaboradores de la escuela, brindando la claridad correspondiente, con una colaboración puntual o mensual. Se seguirá trabajando en esta campaña aun luego de finalizadas las clases, en plenas vacaciones de verano, porque la intención es llegar al invierno que viene con la escuela cercada. Dada la urgencia de cercar la escuela, se tendría que resolver lo antes posible, pero concientes de que no será posible hacerlo de un saque sino gracias a la colaboración de todos, el cerco se va a ir realizando de a tramos y además que la propia gente podrá ir viendo a medida que avanza.
Desde hace años la Escuela Nº 104, al ser una escuela abierta y al tener un perímetro tan grande, es víctima del ingreso de gente en horas de la noche. Si bien, y por suerte, no ha tenido vandalización dentro del edificio gracias al servicio 222, fuera del predio no hay protección. También hay problemas con animales a la hora del recreo, lo que demuestra que cualquiera puede acceder en cualquier horario. Se hace imperiosa la necesidad de una reja y un portón para que no ingresen ni personas, ni perros, ni autos, para que la escuela sea más segura para todos.
La inseguridad, al no tenerse un cerco genera además una gran gasto de alrededor de los $ 6.000 mensuales por roturas de vidrios.
Se asegura que hay comerciantes que están colaborando recibiendo pedidos o en las barracas locales por las varillas.
Otro de los temas en los que se trabaja es dónde ir guardando las varillas. En el 2018 se van a realizar rifas ya que las autoridades limitan la cantidad de cosas para hacer.
Se viene estudiando declarar Patrimonio Nacional a este cerco, para lo que ya se tuvieron que hacer las gestiones para obtener todos los permisos. Además, la comisión ya fue asesorada sobre cómo tiene que ser colocada la reja sobre el muro para que éste no pierda su estructura visual. Precisamente, se tendrá que construir una reja que va colocada por dentro o sea por detrás de los hierros del viejo muro. Si bien se reconoce que hay dos o tres pilares que hay que ajustar, sólo se trata de una albañilería simple, fácil de resolver, porque si bien tiene muchos años, su estructura está bien, afirma Silvia.
Se convoca a toda la población, a padres, vecinos, exalumnos, que son de varias generaciones en este edificio. La escuela tiene 85 años, pero la institución en sí tiene más de 100 años. “Esta es la escuela de todos, tenemos que darles seguridad a nuestros niños, será la escuela de nuestros nietos, es nuestro deber preservarla y cuidarla para que por muchas generaciones siga siendo nuestra escuela grande…También se está trabajando por otras problemáticas, como la restauración del techo y distintas carencias propias de los viejos edificios, pero eso ya pasa a nivel de otras autoridades, ahora los padres estamos puntualizando lograr urgentemente la reja para el muro”, indicó textualmente Silvia Bustamante.

Y.S.
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