Reclaman que su título desempeña ser técnicos no auxiliares

 

El Sindicato Único de Enfermería Unida del Uruguay SUEUU,

integra la  Confederación Sindical y Gremial del Uruguay (CSGU) que nuclea a más de 2000 profesionales de la salud, tanto pública como privada. Esta organización invita a la marcha del próximo viernes 25 de mayo  a las 13.30 horas frente al MSP, allí entregarán una carta explicando toda esta realidad, como en otras oportunidades.  Seguirán  por Avenida 18 de Julio hasta Plaza Independencia, donde se entregará otra carta en Torre Ejecutiva.

El Pueblo en dialogó con Alejandro Montero en su visita a  Santa Lucía, quien explicó los cuatro puntos fundamentales que los enfermeros reclaman:

*Un salario digno. *Tecnicatura para enfermería (art.5 ley 18.815 que les deja afuera del marco legal. *Régimen de libres 4 y 2. *Que se declare este trabajo insalubre.

PARA EVITAR EL COLAPSO

Montero especificó que si al 31 de julio se sigue sin respuestas del gobierno a dialogar, los enfermeros empezarán a trabajar dentro del marco legal. Lo que demuestra que si la columna vertebral de lo que es enfermería se rige dentro de la ley el sistema de salud, va a colapsar porque no hay cómo suplantar ese trabajo

Recordó que los enfermeros reciben una formación técnica, dividida en tres módulos: higiene y confort, médico quirúrgico y una final de materno infantil.  Cuando se obtiene el título, se les encasilla como auxiliar de enfermería y eso conlleva a otras cosas.  La ley que los regula, la 18.815 dice que un auxiliar de enfermería puede realizar tareas de higiene y confort, de administración vía oral de alimentación y medicación. Un auxiliar de enfermería, en cualquier servicio siempre toma la presión, la temperatura, le coloca una vía, prepara medicación y la administra, entre otras tantas cosas, todo lo que hizo está fuera de la ley, indicó. La regulación dice que cualquier tarea a realizar se tiene que hacer bajo la supervisión de una Licenciada en Enfermería. Hoy en Uruguay hay aproximadamente 21.000 enfermeros y unos 3.500 licenciados,  por lo que esa supervisión es imposible. Se afirma, por lo tanto, que los enfermeros tienen formación técnica pero su título no los toma en cuenta.

Desde que se formó el SUEUU en el 2015, se ha llegado a diputados, senadores, como a diferentes sectores de la salud y la respuesta siempre es positiva. No se entiende cómo se mantiene este problema que se arrastra desde hace más de 20 años. Se aseguró que es cuestión de dinero de quienes tienen que situar las cosas en su lugar, reafirmando que hoy los enfermeros son personal técnico con diploma de auxiliares.

Montero, que trabaja en el ámbito hospitalario, dice haber perdido la cuenta en cuántos paros, situaciones graves y de estrés ha estado para lo que se preparó y de lo que no se arrepiente, pero que desea cambiar esta realidad  para los que están estudiando y los que se jubilaron  Manifestó que, al igual que 21.000 enfermeros, en el país trabajan en lo que les gusta, porque la enfermería se hace por vocación. Cuando se es enfermero, se está junto a personas con dolor, que atraviesan alguna patología aguda o crónica, en momentos difíciles, en el nacimiento y a veces en la etapa final de la vida.

Si bien se regularizaron 6 horas de trabajo, se trabaja en dos,  tres y hasta en cuatro lugares, porque no queda otra, indicó.  Este sector es  mayormente femenino, con muchas jefas de hogar con lo que implica estar fuera de la casa diez o dieciocho horas.

Sobre la falta de enfermeros, Montero asevera que efectivamente es así y más en el ámbito público que en el privado, donde hay trabajadores que ganan  de $ 12.000 a $ 14.000.

Asegura que en diez años la situación empeorará, lo que podría llevar al colapso del sistema. Es impensable no haber buscado la vuelta a estos problemas, asegurando que la cúpula de gobierno conoce muy bien la temática, con un presidente que es médico y  un director de ASSE  médico.

Por su parte, Edgardo Rissoto,  que representa al sindicato de acompañantes, indica que el sector está totalmente desregulado hace más de treinta años. Refirma que la salud en este país está mercantilizada  y tanto enfermeros como acompañantes significan mano de obra barata para el sistema de salud. Desde la Confederación Gremial, que hoy ya cuenta con más de diez mil trabajadores, se observa con preocupación el tema rendición de cuenta, consejo de salarios, que ya tiene todo pactado y dejará de acá a tres años esta misma realidad. Es impensable que la Central de Trabajadores pida un salario mínimo de $16.000, agregando que hay un descreimiento de la herramienta sindical. Hubieron diez años de bonanza que sólo estuvieron en los bolsillos de dirigentes políticos y fundamentalmente en la cúpula mayoritaria del Pit-Cnt. Dentro de los dirigentes hay un “carrerismo” político, donde hay trabajadores A y trabajadores B, dependiendo de su ideología política, manifestó.

Rissoto finalmente dio a conocer una cifra que muy pocos manejan: el Pit-Cnt dice tener 400.000 afiliados, cotizantes unos 320.000. Calculando la cuota de los salarios más sumergidos, la central recauda más de un millón y medio de dólares mensuales, que como se ve no van en defensa del trabajador.

Y.S.

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