El Oficial Fernando Alonso fue becado para hacer una doble diplomatura,
Criminología y Criminalística en la Universidad Siglo XXI de la ciudad de
Córdoba Rep. Argentina. Alonso, además, fue nombrado en el marco de la
preparación de oficiales de policía para capacitarse en España, ya que
Uruguay no tiene un instituto específico, si bien se estudian estas materias
en la Facultad de Derecho, indicó.
Criminología
Es la disciplina que estudia el por qué ocurre el delito, es decir, que estudia
el perfil criminal y cómo impacta en la sociedad.
Criminalística, en cambio, es una disciplina que estudia cómo se
sucedieron los hechos, lo que se denomina como el estudio de la escena del
hecho. Al ser una herramienta de estudio del delito y por lo tanto de
estudiar el perfil criminal, también puede utilizarla para entender o prever
alguna actitud de ese individuo que cometió el delito.
Estas dos disciplinas están asociadas a otras ciencias como la Sociología,
la Psicología y la Antropología, entre otros estudios, indica Alonso.
Especifica que el estudio de la escena del hecho es más que importante para
el investigador y para el criminalista, Policía Técnica la hoy denominada
Policía Científica que trabaja en procura de los indicios. Esta es una escena
que se procesa y se analiza siendo muy común que los dueños de la casa o
del comercio en situación donde nervios mandan sin pretenderlo puede que
entorpezcan la labor policial. Por esto es importante preservar la escena y
que al verificarse un delito se llame de inmediato al 911.
Figuras delictuales.
Muchas de las figuras delictuales que se están viendo hoy en día en nuestro
país, emulan hechos que pasan en la región. Por ejemplo, en Centroamérica
el “pandillismo” es un hecho común, que si bien en Uruguay no se han
detectado, se reconoce la existencia de grupos delictivos organizados. En
nuestro país, el perfil delictivo va mutando y adquiriendo nuevas técnicas
que tratan de perfeccionar.
Alonso coincide en una creciente población joven en los centros de
detención. Sobre los factores por lo que se delinque a más temprana edad,
aseveró que una de las primeras causas es el consumo de sustancias
estupefacientes. Son jóvenes que no trabajan y que dependen del entorno
en que se mueven. En cuanto a los que delinquen, aclara que cada uno
tiene su perfil específico, donde también trasciende el tema educación,
como así su falta de compromiso social. A veces son jóvenes que no

siempre cometen delitos para tener réditos económicos, muchas veces por
ser su única opción es delinquir para acceder a esas sustancias a las que
son adictos. Si bien existen muchos sistemas de contralor social que
regulan y tratan de ayudar en las adicciones, a veces no son eficaces o no
existe el compromiso del individuo para recuperase, admitió Alonso.
Agregó que si bien existen normas legales en todos los estados, también
existen normas morales. Está el individuo que rapiña, que entra y roba una
casa o comercio y el que comete una falta conduciendo un vehículo a alta
velocidad en una zona poblada, el que tira basura en la vía pública,
y ahí también se habla de educación, todo lo que va generando malos
hábitos sociales.
Alonso indica, que si bien existen normas legales que regulan la
convivencia, la sociedad manifiesta que lo más importante es educarnos
entre todos los vecinos para una mejor convivencia. Reafirmó que no se
trata siempre de esperar un órgano de contralor o de una norma para tratar
de corregir algo que es compromiso de todos.
Para este artículo agradecemos la cortesía a Fabián Núñez de Policía Comunitaria.
Y.S.

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