Las tardes de los sábados, La Madriguera Libros se convierte en
un lugar de privilegio para los amantes de las letras.
“El placer de la lectura puede llevar al placer de escribir o a seguir
leyendo a los que escriben, de cualquier modo podrás conocer
otros universos de la mano coordinadora de Daniel Da Rosa”,
expresa la invitación.
Daniel manifestó a El Pueblo que no pretende llamar estos
encuentros como talleres, sino como una actividad que denomina
“entre libros”. Se trata de llevar a los participantes a la lectura,
viéndose también qué es lo que escriben y ayudándolos, siendo
éstos los mayores objetivos de estos espacios literarios. Es
particularmente importante el intercambio de experiencias entre
todos, ya que en un taller literario se habla de novelas, gramática,
historia de la narración. Daniel indica que, si bien mucho de esto
se hace, todo es más sintético, en caso de ser necesario se usa la
gramática o la sintaxis al estar dentro de los cánones de la gente
que escribe. Reafirma que para sumarse no se necesita
experiencia literaria previa, ni ser escritor, sólo querer las letras.
Agregó estar muy satisfecho con la oportunidad que brinda La
Madriguera Libros y con las personas que se vienen acercando,
que demuestran un buen interés. El grupo sigue abierto, aunque
lo ideal es trabajar entre trece o catorce integrantes y permitirse
una buena interrelación. En caso de formarse un número mayor,
se reacomodarían los grupos.
Todos los que se acercan a este entre libros de La Madriguera, se
traen un cuaderno, un lápiz, para cuando se requiere alguna
anotación. La dinámica de estos talleres es un material
fotocopiado, que en principio han sido los decálogos de Horacio
Quiroga, o Ana María Shua, Augusto Monterroso , Edgar Allan

Poe, indica Daniel . Se trata de saber qué es lo que pensaban estos
escritores sobre lo necesario para escribir. Hasta ahora ha venido
mostrando autores de gran valor aunque menos conocidos los que
han logrado una buena influencia en su propia obra.
También en este espacio se tiene la libertad de traer algún escritor
u obra de la que quiera hablarse. Mas adelante aquellos quienes
escriban también pueden traer lo suyo, además se proyectan
realizar juegos literarios.
La idea es estar a la orden de la propia espontaneidad que vaya
surgiendo del grupo, incluso, de que no siempre sea el propio Da
Rosa que guíe el grupo, también lo puede hacer otro participante.
Hay una regla para estos encuentros que es la libertad para
expresar la literatura. Otra de las características es que al ser para
adultos, se habla de una amplísima gama de edades, lo que brinda
especial riqueza. Daniel indica que se invita a todos a participar
los sábados desde las 15.00 a las 17.00 horas. Se elegirá una
nueva temática, pero que no será tomado con una actitud muy
estricta, lo que puede llevar a que en algún sábado no se realice el
taller. Para estos encuentros no hay exigencias, sólo se da por el
gusto de cada uno, lo que tiene una validez especial.
Se participa libremente, si gusta se vuelve, se invita a otros
amigos de las letras o como también se pueden retirar, lo
importante es sumarse al placer de la lectura y la escritura.
Y.S.

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