Desde este mes de junio, Santa Lucía cuenta con nuevas lomadas,
las que se agregan a las únicas dos que existían hasta ahora en
Calle Sarandí.
¿Construidas bien o construidas mal?, otra interrogante, por estos
días no son pocos los conductores que alegan el impacto que
sufren la suspensión de sus vehículos.
¿Logran el cometido de precaución en los conductores? , vieja
discusión uruguaya que se repite en todos los rincones.
Diferentes vecinos, por ejemplo de Diego Lamas, reafirman que
efectivamente las lomadas vienen cumpliendo su objetivo. Si bien
todos coinciden en que esta vía es sumamente peligrosa por el
paso de camiones de gran porte, como la velocidad que todavía se
desarrolla en algunos tramos al ser nexo de importantes vías de
tránsito como por ejemplo Ruta 11, Diego Lamas, sin embargo,
está en medio de una creciente población que se extiende hacia
esa zona de la ciudad. Lejos está de ser tomada como una
delimitación de la planta urbana, señalan los vecinos.
El viejo puente sobre el río Santa Lucía, el irremplazable para los
vecinos, también desde este mes tiene colocadas lomadas estáticas
con el propósito de parar las “picadas”. Aquí se generan fuertes
polémicas, una gran mayoría entiende que sólo perjudica a
quienes usan sus vehículos para trabajar.
En estos últimos días, hemos visto diferentes operativos de
inspectores de Tránsito en Santa Lucía. Se han registrado
observaciones, multas, algunas muy discutidas, lo que provoca
cierto rechazo. Hay una opinión bastante generalizada en la
población, como la de pensar “ por qué no se multa o no se les
retienen los vehículos a quienes realmente provocan los
problemas o las faltas en el tránsito, sea de dos, cuatro o más
ruedas”…
Sin dudas que la leyes de tránsito tienen que ser respetadas por
todos y por cada uno y no que paguen justos por pecadores.
Y.S.

Compartir