una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

Suplemento de El Pueblo, si, pero sobre todo lean a Schwob.-

Ahora no me conoces
de qué Club se trata?

 

Felix Montaldo
PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS/Osiris Rodríguez
Castillos
Estudios sobre el gaucho
Invitado por Ariel Ramirez dio unas conferencias en Buenos Aires sobre
el tema “Identidad social del gaucho” donde reivindicaba calurosamente a esta
figura de los campos rioplatenses a la que conoció, por los resabios que aún
quedaban, en sus andanzas por la campaña uruguaya como en sus viajes a la
Argentina. Esta era la opinión de Osiris al respecto:
“Así el Gaucho fue genéricamente ‘haragán’ después de negarles las
tierras por el liberadas. Genéricamente ‘brutal’ cuando se le confiaron los
trabajos más duros. Genéricamente ‘analfabeto’ cuando se olvidó de la campaña
en pro de la macrocefalia urbana. Genéricamente ‘incivil’ cuando hubo de
resucitar las tacuaras para protestar las estafas. Porque, como dijo José
Hernandez…’el gaucho es como la lana / se limpia y compone a palos…’”.
Después se refiere también elogiosamente a la figura del matrero que
simbolizaba a los que se rebelaban contra los abusos de las autoridades que
detentaban el poder en la campaña:
“El matrero propiamente dicho, obligado por motivos políticos o
judiciales a llevar una vida completamente distinta de la común, adquirió cierto
verdadero ‘oficio cimarrón’ que, en ese sentido abre una cuenta de
costumbrismo a su favor. No pocas de las soluciones gauchas de la vida, por no
decir todas, o casi, partieron de esta dura experiencia que muestra una vez más
la efigie de la Necesidad aguzando el ingenio”. 1
Este matrero extrapolado a la realidad social y política de los años 60 y
70, representaría la rebeldía contra el poder del gobierno. Estos enfoques que
reivindican socialmente al gaucho no son los únicos en la literatura gauchesca.
Otros autores como Ricardo Güiraldes, por ejemplo, lo evocan como un
personaje legendario que había sido desplazado por una nueva sociedad en la
que ya no tenía cabida. Quedaban para rescatar sus mejores cualidades, como
ser la valentía, la lealtad y la hospitalidad. Esto se resume en el dicho popular
“hacer una gauchada” refiriéndose a un acto de generosidad hacia otra persona.

Pero el conocimiento de las tradiciones camperas alcanza, en Osiris, su
mejor nivel de expresión en sus cantos y poesías y no tanto en sus estudios
históricos.
Comienza a dar clases de guitarra en el año 1970. Por ese tiempo habían
disminuido sus presentaciones y sus conciertos tenían poca difusión. Dichas
clases eran impartidas en su casa de la calle Arazatí 1191 dos veces por semana y
tenían 2 horas de duración, la primera hora de guitarra y la segunda de
armonía. Pero como se sentía muy a gusto en esta tarea, solía prolongarlas más
allá del horario estipulado; a su vez era muy exigente a la hora de evaluar las
condiciones de sus alumnos para la ejecución del instrumento. No aceptaba
seguir dando instrucción a personas que no reunían las condiciones. Era el tipo
de profesor vocacional e intuitivo que buscaba estimular al estudiante y
motivarlo para el desarrollo de su vocación. Inventó un diapasón de acrílico que
usaba en sus clases.
Aparte de guitarrista, Osiris también era luthier: por ese tiempo estaba
estudiando la sonoridad de la guitarra y experimentado una serie de
modificaciones para mejorar el sonido del instrumento.
En el año 1971 se realizaron las elecciones nacionales y Osiris, a pesar de
ser blanco, apoyó al Frente Amplio, asumiendo cierto grado de compromiso que
lo llevó a participar en actos y caravanas de esta fuerza política, de acuerdo a sus
propios testimonios. No dejó de ser blanco; era, según él, un “blanco
frenteamplista”. Transcurridos los comicios y tras la derrota electoral de la
coalición de izquierda, Osiris se desvinculó de esta.
En el curso de los 70 disminuyó fuertemente su actividad artística que
quedó casi relegada a eventos que se realizaban en domicilios particulares. No
obstante en los años 1973 y 74 se grabaron los que serian sus dos últimos discos.
Esta vez la compañía discográfica fue Sondor y los títulos “Cimarrones” y
“Pájaros de Piedra (este último data de 1974).
Los temas grabados en “Cimarrones” fueron los siguientes: Yo no canto
por la fama, Canción para mi guitarra, Cimarrones, Tacuara, La galponera,
Canción sin cuna, Camino de los quileros, Te recuerdo (único tema nuevo),
Corrales de Algorta, Romance del Malevo.

 

El Maestro Enrique Ilera
El Usurero
Aquel vecino de Rabo Corto estaba empeñado hasta los ojos. Debía a cada santo
una vela.
Tenía que cancelar las cuotas del alquiler de las frazadas, los championes para
los mandados, las cajas para los fósforos y lo que era impostergable: la cuenta
del bolichero.
Ya no le quedaba nada para vender porque si se deshacía de la cara tendría que
dormir sobre sus propios sueños y si hipotecaba la vela su imaginación quedaría
a oscuras.
De encontrar trabajo, ni hablar, porque en el Hospital de Alienados del Dr. Coro
Fodín todos los puestos estaban ocupados por los propios internados, quienes

cumplían a las mil maravillas todas las tareas que se les encomendaban..
Destacándose muy especialmente su desempeño como psiquiatras.
Fue entonces que con muchos reparos nuestro endeudado consideró la
posibilidad de recurrir al usurero.
– ¡Es peor que la viuda negra! -. le habían advertido unos.
– ¡Es una sopa de cianuro! – Le habían dicho otros.
– – ¡Mejor interno del Coro Fodín!- Diagnosticaban todos.
– Porque cae por su peso que en la Clínica le cobrarían un ojo de la cara.
De cualquier manera nuestro deudor estaba tan abrumado por sus
compromisos que llegó a un arreglo con el usurero, quién se hizo de un ojo
castaño sin lagañas.
Así que el deudor fue a saldar sus deuda al fin pero disfrazado de pirata.

 

Rodolfo Fuentes
Fotografía conspirativa

La fotografía que conspira no es aquella que manipulada torpemente, pretende
manipular al espectador.
La fotografía que conspira es la que siendo esencialmente imagen, conmueve,
desconcierta.
Puede parecer dogmático (porque lo es, total y deliberadamente) pero reivindico
ésta, mi forma de ver la fotografía en contraposición con los pretenciosos
experimentos de montaje, escenificación, decoración y otros adornos
"conceptuales" con se pretende "enriquecer el lenguaje".
El uso de la técnica fotográfica para registrar escenificaciones o para rehacer
plagiariamente temas ya antes tocados podrá colgar en todas las galerías del
mundo y ganar todos los concursos, pero no más que una especie de arte
eunuco.
Una fracción de segundo, un espacio, un sujeto, una imagen. RF

 
La Madriguera presenta

“…algunas mañanas son tan tristes…".

Roland Barthes

El semiólogo y crítico francés compuso un particular autorretrato a través de un
conjunto de textos fragmentarios y fotografías comentadas. Lejos de la tentación
romántica de la autocomplacencia, el autor de El placer del texto recorrió con
pudor los recuerdos de su vida y los temas habituales en su obra, de la moda al
amor pasando por el ascetismo zen.

Leer sus observaciones pícaras y perspicaces, compartir coqueterías y manías,
comprobar que todos los que escriben tienen los mismos miedos y las mismas
miserias, y reconocerse modestamente en ellas, es un ejercicio sano y
gratificante, lo único que justifica leer (y escribir) ensayos
autobiográficos.(elpaísdemadrid.com)
Roland Barthes por Roland Barthes/Roland Barthes.Traducción de Julieta

Sucre Paidós. Barcelona, 2004.264 páginas.

 

Alfredo Gómez
A unas poetas
Ese momento en que ocurría lo inmenso
cada instante en que nos abrazábamos
como la raíz profunda que no muere
hasta el útero blando fruta caliente.
En la noche plana éramos inmortales
si aves si nubes si oscuros abismos
si boca si lengua si gesto o palabra
manaba ternura cantaba alegría.
Me encuentro tan lejos ahora y cansado
mi mano sujeta a la de las ausentes
como los recuerdos memorias vacías
despiadadamente niegan un consuelo.
Vivir gota a gota el día tras día
con el desencanto que se hace rutina
imagen presente cáscara vacía
espejo que miente y sus despedidas.
Grito que nadie oye y alguien alucina
sorpresa que rompe corazón de glicina
pasos de poeta que camina sola
el mar las sirenas que llaman y lloran.
La aurora que llega llegando su hora.
– “El pasado nunca muere. De hecho, ni siquiera es pasado” WF

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