Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

Netflix

Hechizo del Tiempo.Un tiempo singular, el tiempo vivido por el protagonista, que se levantaba siempre el mismo día, el 2 de febrero.

Una comedia brillante

En esa fecha se festeja el día de la marmota, una fiesta tradicional de los Estados Unidos y Canadá en la que se toma como meteorólogo a una marmota, animal que según el folklore puede determinar si el invierno que queda por delante será suave o riguroso. A la festividad de la marmota en Punxsutawney se dirigía el meteorólogo televisivo Phil Connors. Y allí, en Punxsutawney, un pueblito que despreciaba, Phil se despertaba una y otra vez para vivir el mismo día, con conciencia de haberlo vivido ya, mientras para el resto del mundo se trataba de un día que vivía por primera vez. Una genial idea argumental que se ha caracterizado no pocas veces como borgeana. La historia era de Danny Rubin, y el guión fue escrito por él y el director Harold Ramis. El día de la marmota es uno de esos ejemplos de cómo el cine, a veces, entrega obras maestras en función de una combinación irrepetible de elementos. Ni Rubin ni Ramis lograrían otra vez películas así de perfectas. Y sí, contaron con un elenco en estado de gracia, tal vez con la mejor actuación de Bill Murray.

Bill Murray (Phil )estaba obligado a vivir otra vez el mismo día, con la memoria de cómo lo había vivido ayer. Para él había mucho ayer, pero nada de mañana. Por lo menos hasta que? Pero no vamos a contar la resolución de la película. El día de la marmota planteaba, con una pirueta fantástica que jamás se explicaba, y con tono y forma realista -a esto ayudaban sabias decisiones de montaje o, más bien, de no montaje, de no cortar donde no había que cortar-, una forma de entender el sueño americano, una forma en la que el héroe, como en el western tenía que lograr ser mejor porque partía de la falla. Phil comenzaba como un ser en extremo egocéntrico, y a partir de esa caracterización se generaban una gran cantidad de chistes memorables como el del capuchino en el hostal, de una maldad radiante. A ese ser despreciable y poco querible, pero atractivo en su arrogancia todoterreno, le llegaba ese 2/2 (lo capicúa como señal de lo mágico) con apariencia de eternidad: le llegaba la oportunidad de hacerse experto en ese día. Una de las tantas secuencias perfectas era la de Phil llevándose una bolsa de dinero de un camión de caudales, que se contaba solo una vez pero entendíamos (por la precisión para saber en qué momento iba a ladrar un perro, por ejemplo) que ya había vivido esa situación infinidad de veces. Phil tenía la oportunidad de conocer ese día como nadie, de aprender a vivirlo a la perfección. En ese aprendizaje, finalmente, tal vez podría aprender a vivir sin necesidad de precisar un día en particular.

Más allá de todo esto, de la parte fantástica y hasta metafísica en forma de comedia brillante, El día de la marmota tiene también otros encantos: el de la comedia romántica con química sublime entre los protagonistas (Murray y Andie MacDowell), con chispas bien sembradas desde el inicio, con la contradicción entre lo que Phil dice y su mirada en el comienzo de la película (observen bien cómo la mira la primera vez que la ve). Y, por supuesto, también está el encanto de un invierno noble y resplandeciente en un pequeño pueblo. Y, sobre todo, el encanto mayor de una película hecha con una maestría tal que uno se pregunta si sus responsables no habrán tenido la oportunidad de vivir infinidad de veces el rodaje hasta lograr la comedia perfecta.(J.Porta Fuz/Lanación)

Hechizo del Tiempo. El día de la Marmota.Título original Groundhog Day-Año 1993 – Duración 101 min.País Estados Unidos Estados Unidos-Dirección Harold Ramis-Guion Danny Rubin, Harold Ramis (Historia: Danny Rubin)

Música George Fenton (Canción: Sonny & Cher)-Fotografía John Bailey

Reparto

Bill Murray, Andie MacDowell, Chris Elliott, Stephen Tobolowsky,

Compartir