Reapertura

A partir del mes de julio, el centro tiene abiertas sus puertas a la
comunidad desde las 09.00 de la mañana a 15.30 horas, en el mismo
horario del municipio y de la comuna. En setiembre se recomenzó la parte
de galería de arte y museos.
Actualmente es con un solo turno, sábados, domingos y feriados se abre el
portón de entrada a las 08.00 hasta las 18.00 horas. Desde este 1º de
setiembre, en la sala de entrada del Centro Cultural expone Edinson
Aguiar, indica Patricia Bogliolo encargada del centro.
Las instalaciones permanecen abiertas al igual que el museo, con todas las
medidas de protocolo, teniendo que ingresar de tapaboca, a la entrada hay
alcohol en gel, siempre teniendo la precaución de mantener los dos metros
de distancia. Estas precauciones se mantienen para el exterior del centro,
aunque se flexibiliza el tiempo de permanencia.
Aun no se adelanta ninguna otra actividad hasta nuevo aviso, porque se
sigue lo indicado en el protocolo.
Las muestras vienen con un retraso de cinco meses por la pandemia, la de
Aguiar corresponde al mes de abril. Los artistas que estaban agendados
están siendo llamados por parte de la dirección del CC para establecer qué
fecha le va a corresponder. Todas aquellas personas que estén interesadas
en exponer, pueden ir por el Centro por que todas tendrán su lugar, afirma
Patricia.
“Este proyecto de exponer en Santa Lucía, mi ciudad natal es como un
tributo a Ramón Lumaca, amigo que partió hace poco, por eso dudé, pero
con Patricia decidimos realizarla, para lo que pinté un cuadro con el rostro
de mi amigo”, manifiesta Edinson Aguiar. Lumaca realizaba escultura en
distintos materiales, podía incluso darle vida a un tronco de árbol, como
también un pintor, fue un innovador en el arte. Recordó las oportunidades
en que realizara varias exposiciones grupales, incluso mano a mano con
Lumaca, con quien mantenía especial amistad.
Para el reinicio de actividades en el CC de Santa Lucía, Edinson se decidió
por algunos de sus trabajos en óleos sobre cartón entelado y sobre fibra.
Con la excepción del cuadro a su amigo, la temática elegida han sido
paisajes del Uruguay, desde campos a playas o algún edificio patrimonial,
obras que realizara hace ya algún tiempo, ya que como manifiesta, se
encuentra en otra etapa de creación.
Mirando cada una de esas piezas podemos detener nuestra mirada en
imágenes tan cotidianas como pararse en una ruta y captar colores y figuras
como las que el mismo artista decidió pintar. Otras que retratan las

distintas de la rica costa uruguaya, como la de Bella Vista en Colonia,
Cabo Polonio, Piriápolis o Punta del Diablo. En otra pieza, sólo basta ver
un histórico edificio donde trepa libremente el violáceo de una glicina para
saber que se está disfrutando de la Quinta Capurro en Santa Lucía, donde
casi en simultáneo aparece imaginariamente su clásico aroma, pintado hace
muchos años.
Edinson recuerda cuando a los once años lo mandaron a clases de pintura,
donde comenzó a germinar una planta que siguió creciendo. Desde hace
unos diez, este hobbie no ha parado más, ya con otros tiempos, tomó a la
pintura con más énfasis y desde hace poco decidió volver a tomar clases.
Hasta este entonces podría decirse que Edinson ha sido un autodidacta en la
pintura, con un lapso de apenas un años de clases en Canelones.
Actualmente decidió engancharse con un taller de pintura y dibujo, por lo
que se encuentra en un proceso nuevo, completamente diferente, porque
ahora le captura más que nada la figura humana, algo bien diferente.
En este momento concurre al taller de David Castelucci en Atlántida, con
una primera etapa a lápiz, pero también quiere comenzar a trabajar el óleo,
en la figura humana, pasos difíciles pero hermosos, subraya el artista.
Si bien la naturaleza resulta un gran desafío, para retractar en los paisajes
se pueden tomar libertades, pero cuando se trata de un retrato tienen que
mantenerse esos determinados rasgos, expresiones de una persona, que
lleva a que ese trabajo sea juzgado con una mirada más crítica.
Edinson espera dentro de un par de años mostrar los frutos de su nueva
etapa creativa. Reitera ser un agradecido a la vida de poder hacer lo que le
gusta y sobre todo de poder compartirlo. Si el arte es sólo para uno, ya deja
de ser arte, porque hay que transmitirlo. Para que la mirada del otro cierre
ese círculo del arte no puede ser un elemento egoísta, finalizó.
Y.S.

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